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EL SAHARA: VISIONES DE CARA AL FUTURO
Ex Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas y ex-Representante especial del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sahara (1994-1998)


Si no queremos hacer castillos en el aire esperando sencillamente lo que podría suceder o lo que debía haber sucedido, nuestra visión del futuro debe estar arraigada en la realidad.

¿Cuales son los hechos?

La euforia general que ha acompañado el fin de la guerra fría ha originado un sentimiento dentro y fuera del Consejo de Seguridad, de que casi cualquier conflicto es resoluble. El Consejo de Seguridad ha adoptado un plan de arreglo del conflicto del Sahara que debía ser puesto en obra con la cooperación voluntaria de las partes. Aunque hayan dado su aprobación de principio al plan tal como había sido propuesto, ambas partes han manifestado sus reservas, haciendo así, inconcebible su aceptación voluntaria de las mismas listas electorales del referéndum.

El plan de arreglo ha tropezado desde el principio con dificultades, algo esperado, aunque se había convenido a un alto el fuego que a pesar de haber sido objeto de violaciones ligeras consistió una realización importante

El proceso político se fundó sobre la confección de las listas electorales. Al principio ha sido descartada esta operación ya que había sido considerada como un mero detalle técnico, pero en realidad era el quid del problema .El Polisario insistía sobre el hecho de que el censo español de 1974 debería servir de base con solo algunas modificaciones mínimas. El coronel español Cuevas quien asumió la responsabilidad principal de la dirección del censo informó que cierto número de personas faltan en el censo y que por consiguiente un aumento de diez por ciento podría ser realizado.

Marruecos mantenía una posición inflexible según la cual miles de saharauis habían sido omitidos en el censo español porque estaban fuera del territorio o bien en oposición a la presencia colonial o bien a causa de los estudios, cuidados médicos, comercio o cualquier otro motivo personal. Además, la frontera arbitraria tenía poco que ver con el hecho de ser.

“Saharaui, una identidad que ha transcendido las distinciones coloniales, y es inadmisible que solo estos saharauis que figuran en el censo y nadie más que ellos tengan el derecho de determinar el futuro estatuto político del territorio.

Así cuando la identificación de los eventuales candidatos que hay que incluir en las listas electorales, la parte marroquí presento 176.533 personas, lo que eleva el número global de las personas a 233.487 si añadimos las candidaturas presentadas en el campo de Polisario y en Mauritania, en comparación con los 73.467 contados en el censo.

El proceso de identificación negociado con Marruecos y el Polisario preveía la participación de un chej o de un jefe tribal de cada parte. Aunque otro método no hubiera sido aceptado, la tarea de los chejs era doble. Primero, confirmar la identidad personal del candidato individual y segundo asentar que el candidato pertenecía o era hijo de un padre que pertenece a una de las fracciones – grupos tribales – reconocida por ambas partes como una tribu verdadera del Sahara occidental .En su veredicto, el comité de identificación ha contado con la aceptación conjunta de los dos chejs , a menos que uno de ellos se abstenga . Este era un punto de discordia, el comité disponía raramente de pruebas validas - excepción hecha de las personas que figuran en el censo – para registrar el candidato concernido.

El proceso funcionaba tal como deseaba el Polisario. La mayoría de los candidatos marroquíes propuestos contaba con el testimonio oral dado por los chejs para validar su solicitud. Pocos de entre ellos han recibido el voto confirmante del chej de Polisario necesario para su aprobación. Después de muchos años de inmovilización dolorosa, prácticamente todos aquellos cuyos nombres habían sido presentado fueron tratados debidamente: 86.412 habían sido juzgados admitidos. Puesto que la invocación del procedimiento de recurso que concierne todos aquellos que habían sido descartados, repitiendo así el ejercicio completo, era difícilmente realista, Marruecos rechazó entonces el trabajo del comité.

La prolongación de la identificación no ha hecho más que dilatar el plan de arreglo de su fin ineludible .Por fin, era evidente para todos que no podría haber una lista electoral que ambas aceptarían de manera voluntaria. James Baker, el ex Secretario Americano y enviado Personal del Secretario General ha probado otro método presentando opciones y pidiendo al Consejo de imponer su elección.
De las cuatro opciones iníciales de Baker, el Plan de arreglo era condenado al fracaso en la confección de una lista electoral aceptada por ambas partes. Un “acuerdo marco” político ha sido aceptado por Marruecos pero rechazado tanto por el Polisario como por Argelia. La idea de la partición del territorio, ya adelantada tras la retirada de Mauritania, limitó el hecho de recurrir a una parte y no a la otra. Sin embargo, el Consejo de Seguridad, a pesar de la incitación por parte de los Estados Unidos a dejar de financiar la MINURSO, ha insistido en mantener el expediente en su mano. Entonces, Baker ha probado otra proposición, a saber el “plan de paz”, elaborado de manera ingeniosa para adaptarse en la primera etapa a la lista preferida por el Polisario que se componía de personas habilitadas para votar – las deducciones del comité de identificación confirmaron que el numero de dichas personas supera levemente lo del censo de 1974 y en la segunda etapa a una lista electoral muy amplia, más cercana de la tesis marroquí.

El Polisario acepó mientras que Marruecos rechazo la propuesta. Tras unas discusiones intensivas, el Consejo de Seguridad hizo saber que no estaba dispuesto a imponer ninguna solución. En su resolución más reciente, ha confirmado su compromiso de ayudar las partes a llegar a una solución política justa, duradera y aprobada mutuamente que podría desembocar en la autodeterminación. Desde abril del 2004 ninguna resolución del Consejo se ha basado en el plan de paz de Baker, y en junio del presente año , este presento año , este presentó su dimisión .

¿A dónde vamos?

En su informe presentado la semana pasada al Consejo de Seguridad, el sucesor de Baker como Enviado Personal, Peter Van Walsun ha dicho que no había visto ningún interés en elaborar un nuevo plan puesto que una solución sin consenso fue excluida. Marruecos no podría apoyar un plan que prevea un referéndum con la independencia como alternativa, pero según las palabras de Van Walsun, la ONU no puede “ordenar “ un plan que excluya un verdadero referéndum procurando al mismo tiempo de prever la autodeterminación del pueblo de Sahara Occidental “.

El Consejo de Seguridad sigue preconizando una solución política “que preverá la autodeterminación del pueblo de Sahara Occidental” .La autodeterminación, tal como lo habían indicado Baker y el Secretario General Kofi Annan, puede tener varias formas. Puede ser realizada por la guerra o la revolución, por las elecciones - que requieren la buena voluntad o bien por un acuerdo. El Consejo habla de su disposiciones para ayudar las partes con el fin de llegar a una política .Tal solución negociada podría ser entonces objeto de un referéndum como un acto de autodeterminación.

Los compromisos políticos que conducen a una solución del conflicto llegan a ser posibles cuando las partes en litigio están dispuestas a transigir. Esta buena voluntad, más bien que la ingeniosidad de cualquier solución propuesta, determinará el progreso. ¿Cuáles son, en su caso las motivaciones actuales, los intereses más grandes y las presiones?

El ambiente internacional ha cambiado. La globalización, los problemas de inmigración y sobre todo la guerra contra el terrorismo tienen muchas implicaciones para África del Noreste. Más aún afectan no solo los países de la región si no también tienen un impacto sobre los Estados vecinos, en especial en Europa y más allá.

Veamos uno por uno los países implicados de manera directa o indirecta en el conflicto.

Marruecos ha experimentado unos cambios profundos desde la llegada del Rey Mohamed VI al trono. Driss Basri y sus hombres de política duros han sido sustituidos por un gobierno más abierto, una prensa más libre, respeto más grande de los derechos humanos y una democratización creciente. El Rey se ha comprometido públicamente en la posibilidad de una autonomía regional del Sahara Occidental a pesar de las preocupaciones que está suscrita en el Reino .En lo que se refiere a sus implicaciones, Marruecos sufrió directamente del terrorismo urbano y se ha comprometido en la campaña contra el terrorismo. Esto tiene que ver con los problemas resultantes del paro extendido y los problemas de emigración.

El Polisario ha luchado con coraje durante mucho tiempo por su causa. La autonomía regional implicaría importantes concesiones de su parte, unas concesiones que el frente podría estar dispuesto a hacer únicamente si es presionado por Argelia , su país de acogida para decirlo de esta manera , y en la perspectiva de un futuro digno para sus partidarios quienes han aguantado durante mucho tiempo en condiciones difíciles en los campos . Su historia muestra que los saharauis son gente pragmática.

Saliendo de muchos años de guerra civil, Argelia quiere hacer borrón y cuenta nueva de las experiencias amargas vividas. Es su país que tiene inmensos recursos naturales y gran potencial humano, que sacaría provecho de la paz y la estabilidad en la región entera y de las oportunidades de desarrollo económico y social. Argelia está también impaciente por distanciarse de la actividad del terrorismo y lo mismo que Marruecos sufre del paro, propagado entre los jóvenes y del problema de emigración.

Mauritania está menos implicada directamente. Una solución política del conflicto del Sahara, aprobada por las partes en conflicto, favorecería un desarrollo mejor del país con su riqueza recientemente descubierta, a saber el petróleo.

Fuera de la región, tres países importantes están concernidos: Los Estados Unidos, Francia y España, dos de ellos son miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Los gobiernos de los tres países preferían probablemente una solución política negociada. Pero su razonamiento y sus puntos de vista detallados no son idénticos. Lo que estas potencias deciden de hacer o no hacer tiene tantos efectos sobre el desenlace del conflicto como las actitudes regionales. Durante mucho tiempo, los Estados Unidos han considerado Marruecos como un Estado amigo, pro occidental y que sirve los intereses americanos en un lugar estratégico de África , en la entrada del Mediterráneo , una voz de moderación en los asuntos políticos árabes e incluso un modelo potencial .

Los Estados Unidos no quieren ver Marruecos desestabilizado - como a veces se había predicho si el Sahara es perdido - y esperarían evitar internacionalizar más el conflicto.

El paso de inmigrantes por el desierto constituye una fuente de preocupación de Marruecos, firme y leal en la guerra contra el terrorismo es apreciada. Una solución política negociada es la más susceptible de servir los intereses americanos, que serian mejor servidos si dicha solución es lograda de tal manera que haga mantener y desarrollar las relaciones constructivas con Argelia. A lo mejor, los Estados Unidos querrían probablemente ver funcionar una Unión del Magreb para favorecer los múltiples objetivos a saber, fortalecer la estabilidad en toda la región, erigir una muralla contra las intrusiones exteriores , muy importante en la guerra contra el terrorismo y naturalmente estimular el crecimiento económico.

Las fuentes de energía asociadas a un mercado que abarca Marruecos, Argelia, Mauritania y Túnez serian atractivos para los inversionistas americanos.

La preocupación persistente de los Estados Unidos por el avance de la influencia de Al-caída, posiblemente a través del Sahara, la ambición del Presidente de apoyar el proceso de democratización en el mundo árabe y el deseo americano de asegurar el accenso a las fuentes energéticas fuera del Oriente Medio incita lo que se considera como un interés incrementado de los Estados Unidos para una solución del conflicto.

Sin duda, Francia está estrechamente implicada en la región. Aunque mantiene muchos lazos con el conjunto de los países del Maghreb, sus relaciones con Argelia son sin duda menos coordínales que las mantenidas con Rabat. Los lazos con Marruecos son especialmente calurosos y positivos como lo muestra el registro de Francia en el Consejo de Seguridad. La estabilidad, por razones económicas y sociales constituye la preocupación mayor de Francia-independientemente de otras consecuencias, cualquier inestabilidad seria traería probablemente más refugiados migratorios a Europa, llevando con ellos el malestar político - y cree que la estabilidad es mejor asegurada apoyando la posición marroquí. Rechazando la integración sencilla del territorio ya que internacionalmente inaceptable, Francia apoya el principio de un arreglo negociado que debería desembocar en un cierto grado de Autonomía regional dentro del Reino.

Las relaciones de España con África del noroeste son más complejas. Hay una conciencia sin semejante del conflicto del Sahara y el apego al pueblo ha engendrado en mucho casos lazos emocionales muy fuertes. Los españoles sienten una simpatía natural hacia los saharauis y sus aspiraciones. El gobierno parece que da cuenta que no solo los intereses españoles sino también los intereses de los saharauis mismos serian servidos a largo plazo si se pone un fin al conflicto, lo que favorecerá la estabilidad regional y el desarrollo económico de todos. España como Francia está preocupada por el surgimiento eventual de una situación que pueda favorecer la invasión de los refugiados migratorios.

A diferencia de Francia, España prefería probablemente un arreglo que conceda a los Saharauis un máximo de autonomía, pero creo ahora que España está convencida de que un arreglo político negociado constituye la solución más realista.

Mientras que los planes ordenados por la ONU dependen del consenso, “las negociaciones directas establecen su propio consenso” tal como ha dicho Van Walsun al Consejo. Las negociaciones serian emprendidas sin ninguna condición previa: ninguna condición marroquí previa de soberanía; ninguna condición previa del Polisario de que el referéndum debería incluir la independencia como opción. Las negociaciones serian duras tanto para Marruecos como para el Polisario. Los miembros del Consejo deberían convencer a Argelia de participar y ellos mismos deben desempeñar un papel activo si el resultado previsto es una verdadera Autonomía, sustancial y sólida. La alternativa en el mundo real de hoy día es una prolongación indefinida del callejón sin salida actual.

ERIC JENSEN es Ex Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas y ex-Representante especial del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sahara (1994-1998). Pronunció esta conferencia en el marco de la Conferencia Internacional sobre el Sahara que bajo el titulo “El Sahara: Visiones de cara al Futuro”, tuvo lugar en Las Palmas de Gran Canaria el 26 de enero del 2006.
  (ERIC JENSEN)
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